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Viajando por Nueva Zelanda


Tongariro

Empezamos la Isla Norte, nuestro viaje toma un rumbo diferente, nos llegan noticias que nos hacen tomar importantes decisiones y cambios, de nuevo muchos cambios durante el viaje por la isla Norte

Dési&Cris

DosViajeras

Wellington de pasada

Aún con la emoción en el cuerpo por lo vivido esa misma mañana llegamos a Wellington, la ciudad del viento y capital de Nueva Zelanda.


Era alrededor de las 9 de la noche, todos los sitios para dormir gratuitamente en furgo estaban ocupados.


Así que buscamos un sitio más o menos apartado y aparentemente tranquilo, plantamos la Hommy que se ha dicho.


Tenemos que confesar que no tuvimos la misma suerte que la noche anterior,  pues vaya sitio que escogimos…Literalmente es como si hubiésemos dormido en medio de la Ronda de Dalt de Barcelona.  Vivimos en primera persona el por qué la llaman la ciudad del viento. Hubo momentos que parecía que la Hommy iba a salir volando y nosotras con ella.


Aquí os dejamos una foto de lo que era nuestra casa y rutina mañanera.


Cada día montábamos y desmontábamos la cama así que sábanas y edredón para arriba y para abajo. Nos vestíamos y lavábamos los dientes mientras la restante se encargaba de lavar los platos del desayuno.

La verdad que estábamos súper sincronizadas, formamos un buenísimo equipo para vivir en un espacio súper reducido.

Antes de poner rumbo hacia el Tongariro lo cual eran otras 4 o 5 horas conduciendo. Hicimos parada técnica para lavar toda la ropa, buscamos una lavandería en Wellington.

Isla norte Nueva Zelanda

Ahora sí, listas ¡Isla Norte allá vamos!

Según lo que habíamos leído y oído en la Isla Norte la cultura maorí está mucho más presente que en la sur. Además,  vive el 77% de la población total de NZ así que más gente seguro que nos encontraríamos.

Esta vez no queríamos llegar de noche al sitio ya que queríamos descansar lo máximo posible porque al día siguiente nos esperaría una de las caminatas más duras de NZ,  así que llegamos a este pueblecito Raetihi a 44 min de donde empieza la ruta del Tongariro.


Decidimos que era el sitio perfecto para dormir muy plano y sin ruido.


Cuando bajamos de la furgo definitivamente comprobamos que era el lugar ideal con ese olor a chimenea y con vistas a la montaña nevada del Tongariro.

Tenemos que decir que con todos estos detalles sabíamos que esa noche haría frio así que nos abrigamos y aislamos lo máximo posible la furgo pero todo esto no fue suficiente.


Al final a media noche acabamos durmiendo las tres bien pegaditas en la misma cama hahahaha. Movernos no nos podíamos mover ni un milímetro, pero bien calentitas que estábamos.

Subimos el Tongariro

El Tongariro National Park es una de las rutas montañosas más famosas de Nueva Zelanda por su increíble y diferente belleza y porque aquí se grabaron diferentes escenas del Señor de los Anillos.

Algunos de vosotros identificareis rápidamente Mordor.

Con 19.4 Km o lo que es lo mismo unas 6-7 horas caminando por esta zona volcánica, donde subiríamos a lo alto de la montaña a 1868 m de altitud.  


Mayo es uno de los meses en los que hay que tener mucho cuidado al hacerla ya que empieza haber nieve y hielo en la cima y por supuesto tienes que ir con buen calzado y ropa de abrigo.

Nos pusimos nuestra ropa técnica para no pasar frío y allá íbamos a ponernos a prueba física y mentalmente.


Estábamos súper emocionadas y con muchísimas ganas de vivir esta experiencia. Eli decidió que ya vería las fotos que ella no quería arriesgarse.

La cosa se empezaba a complicar a medida que subíamos, la niebla empezaba a hacer acto de presencia y con ella el frío y el hielo.

A pocos metros de llegar a los 1868 m de altura tuvimos que parar unos minutos para recuperar fuerzas y ponernos los guantes y gorros.  El frío viento, el hielo y el resbalazido y estrecho camino de subida empezaba a ser todo un reto pero aún así lo estábamos disfrutando muy y mucho.

 

Nos encanta sentir esa mezcla de adrenalina, miedo y superación.

Y una vez llegamos a la cima de repente la niebla se fue, dejándonos ver aquella maravilla de la naturaleza delante de nosotras.

Con la adrenalina por las nubes y con la satisfacción que habíamos conseguido subir hasta la cima no parabamos de hacer fotos, reir y sentir una felicidad inmensa.


Nos sentamos para comer algunos frutos secos y recuperar fuerzas mientras no podíamos parar de mirar aquel espectáculo de colores.

Justo al lado de nosotras había un agujero donde si metías las manos se te calentaban en cuestión de segundos, gracias a la actividad volcánica que había justo debajo de nosotras.

Ahora tocaba bajar y era increíble como el paisaje había cambiado de unas montañas áridas a montañas con vegetación donde de vez en cuando podías ver como salía humo de en medio de la montaña verde.


Sin duda alguna es una de las rutas de NZ que más nos impresionó y gustó

El reencuentro con Eli

Mientras tanto Eli había dedicado la mañana a leer y relajarse en el lago Rotoaira así como a inspeccionar e investigar la zona.

¡Y por fin! Encontró el ansiado muelle con el lago de fondo para hacerse la típica foto de NZ.

Ahora tocaba reponerse y coger fuerzas y por supuesto, lo primero de todo era ducharse. En Taupo, a una hora de donde nos encontrábamos, había duchas.


Toca descansar y una cena de recompensa con comida India

Una vez duchaditas y limpitas tocaba comer algo. Escogimos un restaurante de comida india, un nuevo reto ya que después de nuestro viaje por India el año pasado, no habíamos vuelo a probar comida india y no porque no nos gusté, sino que solo el olor nos recuerda mucho lo malitas que nos pusimos en India

Por cierto, a partir de aquí comenzamos las aventuras en la zona volcánica de Nueva Zelanda una de las zonas más increíbles, bonitas y mágicas.


Seguimos sumando momentos
Dos Viajeras


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