SEMANA 1


Aterrizamos en Nueva Zelanda

¡Qué nervios! 

Por fin había llegado el esperado domingo  11 de noviembre de 2018.  Ese fue el día elegido para meternos dos días seguidos en un avión hasta llegar a nuestro gran destino. ¡NUEVA ZELANDA!

Primero pasando por Estambul, estuvimos  allí 4 horas hasta coger el siguiente avión que nos llevó hasta Hong Kong durante 12 horas de vuelo.

Qué curioso fue que al bajar del avión en  Hong Kong un policía nos apuntó en la frente con una especie de pistola para medirnos la temperatura corporal. Nos quedamos muy pilladas hahaha

En la terminal de Hong Kong estuvimos 5 horas. 

Este aeropuerto tiene un metro gratuito con el que puedes moverte por las diferentes terminales, un cine (al que no pudimos ir), WIFI gratis y mucha restauración entre ellos el típico Mc Donalds. 

Y por fin, volamos durante 15 horas hasta Auckland, New Zealand.

Al llegar a New Zealand te hacen rellenar un papel donde tienes que declarar si llevas algo que no se puede entrar en el país como son semillas, animales, plantas, drogas etc.

Al salir nos compramos el número de teléfono de New Zealand, aquí todo es fácil no hay que hacer papeleo.

Después de pasar el primer control, nos dimos cuenta que no teníamos ni idea de inglés. ¡Qué  acento tan diferente! Al pasar el control nos reímos muchísimo de nuestro gran nivel de inglés... 

Ahora tocaba pasar el segundo control (es igual que el programa de Control Aduanas de la Discovery), te revisan todo, las mochilas, la suela de las zapatillas…

A Dési la dejaron descalza durante un rato porque en su suela había barro. Le limpiaron la bamba y ya podíamos entrar en el país.

Pues ya estábamos en Auckland, la primera sensación fue buenísima, había mucho verde y hacía un sol increíble.

Cogimos el autobús hacia el centro de la ciudad de Auckland donde teníamos el hostel para la primera noche. En el trayecto ya pudimos presenciar la diversidad de colores, los miles de tonos de verdes y azules, las casitas de una planta rodeadas de jardín, los coches conduciendo por el lado izquierdo, al revés que en nuestro país. 

Hasta que llegamos a Auckland, donde por ser una de las ciudades más importantes del país, ya presenciamos edificios altos, la Torre de Auckland desde donde tienes la opción de hacer puenting.

LLegamos al hostel emocionadas, queríamos pasear por la ciudad pero el nivel de cansancio era máximo. Dormimos en la peor cama del mundo, sólo eran muelles… y eso que esta vez habíamos dicho de pagar un poco más y así la primera noche dormir bien.

El temido Jet Lag empezaba a notarse por el cuerpo, cansancio máximo e insomnio a partes iguales, incluso han habido vómitos. ( 3 días de Jet lag a tope). 

Al día siguiente ya pillamos un vuelo hacia Nelson (en un avión muy pequeño más que los de Ryanair), la que va a ser nuestra ciudad los próximos 6 meses.

NOS ENCANTA NELSON, TODO ESTÁ RODEADO DE
MONTAÑAS Y MAR

Allí nos esperaba un hostel para pasar los primeros días.

Al segundo día de estar en Nelson, no fuimos a Takaka, a conocer a un matrimonio que nos querían vender su furgoneta.

Así que compramos un billete de bus de ida y nos arriesgamos a que la furgo nos iba a gustar y volveríamos a Nelson en ella.

Pero las cosas no fueron así, no pudimos hacer en ese momento el traspaso de dinero, ( por la diferencia horaria) y nooooo!!! ya no había billetes para volver a Nelson, se nos había hecho muy tarde, el hombre nos estuvo enseñando la furgo 5h, sí sí, no mentimos, nos llevó al mecánico para que pudiéramos comprobar que todo estaba bien, nos llevó al trabajo de su mujer por si le queríamos preguntar a ella algo, luego nos la dejó conducir… toda una aventura.

Él se moría de risa, porque no paraba de hacernos preguntas y  nosotras no entendíamos casi nada.

Al final nos quedamos a dormir a su casa, bueno casa no, a su mansión. Eso ha sido una maravilla, estaba en medio de una montaña, con vistas al mar, les pasa un río por delante de la casa. Fue un día increíble, lo pasamos genial nos ofrecieron de todo.

Y Dési que es una mega flipada de la restauración y todo lo que sea toquetear algo, pues se ha motivado como una niña el día de reyes con su nueva furgo.  

Hemos ido como 20 veces a tiendas de ferretería, pinturas, telas, a cada hora se le ocurría algo nuevo para construir en la furgo.

Ha sido su semana de gloria.

¿Cómo conseguir comprar una buena furgoneta para viajar por Nueva Zelanda? 

Pues ha sido una de las cosas más fáciles que hemos hecho desde que estamos aquí. 

En nuestro caso nos metimos en varios grupos de Facebook, todos ellos enfocados a la venta de coches, furgonetas por Nueva Zelanda. Viendo que la gran mayoría se venden en la zona de Auckland, decidimos afinar más el filtro y solo buscar por la zona de Nelson. 

Hemos tenido muy en cuenta los kilómetros que tenía la furgo, en nuestro caso un tope de 200.000 km y que la inspección estuviese al día. 

Como en Barcelona ya habíamos tenido experiencia viajando en furgo, pues añadimos algunos extras en nuestra búsqueda como que se pudiese estar de pie y que estuviese aislada del frío.

Una vez la vimos y decidimos comprarla, sólo tuvimos que ir con nuestro pasaporte a una Post Ofice ( están en todos sitios) vas con la persona que te va a vender el vehículo, se rellena el formulario de cambio de nombre en 1 minuto lo tienes listo, pagas $9 y te dan una pegatina donde pone que ese coche es tuyo.

FIN, así de fácil, de rápido y de sencillo es comprar o vender un coche en Nueva Zelanda. 


Excursión a Nelson Lakes

Síiii, por fin el día de nuestra primera excursión por la zona. 

En este caso hemos elegido empezar por los increíbles lagos que hay en Nelson Lakes.  Están a menos de 2h conduciendo y lo que hemos visto allí no tiene precio. 

Pero como es mucho mejor verlo, ahí van fotos.

Y este ha sido el resumen de nuestra primera semana con los Kiwis, que por cierto, son gente muy muy simpática, hospitalarios y siempre con una sonrisa en la cara.

Nos vemos la semana que viene.

¡¡¡Seguidnos por instagram!!!  

@dos_viajeras 




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