• Home >>
  • new zealand >>

Viajando por Nueva Zelanda


Coromandel y sus preciosas playas

Después de tanto humo, olores y colores nos apetecía un poquito de playa así que nos fuimos a descubrir las famosas playas de Tauranga y de la Península de Coromandel, donde muchos de los kiwis de la Isla norte van a veranear.

Primera parada fue Tauranga donde llegamos a una playa inmensa de arena fina y blanca, pero hacía un aire horroroso con lo que no pudimos disfrutarla 100%.

Cocinamos y desde la furgo con unas vistas muy bonitas disfrutamos del manjar que habíamos preparado.

Nos vamos hacia la Hot Beach

Acto seguido y esperando tener más suerte decidimos ir a una famosa playa llamada la Hot water beach.  La clave para disfrutar de esta playa, la cual está en tierra volcánica, es ir cuando la marea estuviera baja.

Pero ¿para qué?

Pues bien, en esta playa debido a la actividad volcánica, te puedes hacer tu propio jacuzzi con agua caliente mientras disfrutas de la playa en vivo y en directo. Eso sí necesitas que la marea esté baja y cavar un poquito hasta encontrar el agua caliente.

Con toda esta información ya nos imaginábamos en nuestro propio jacuzzi con agua calentita disfrutando de la brisa del mar y una cervecita en la mano, pero nuestro gozo en un pozo…miramos las mareas y la marea baja era a las 12 de la noche.

Como somos muy optimistas y positivas decidimos ir a la playa a las 12 de la noche cuando la marea bajase. Una vez allí dimos un paseo intentamos excavar un poco a ver si con suerte no había que esperar a la noche, pero esta vez no fuimos afortunadas.

Así que solo tocaba esperar hasta las 12 de la noche para ir allí cavar y disfrutar de una noche idílica.

Como aun teníamos tiempo,  hicimos unas vueltas de reconocimiento por la zona asombrándonos por las mansiones que había y buscando algún chiringuito o algún bar para tomar algo.

No tuvimos esa suerte ya que no encontramos nada abierto,  así que aquí nos tenéis pasando el tiempo haciendo el caballito, molestando a Eli, haciendo fotos etc.

Empezaba a oscurecer y decidimos que era mejor estar en la Hot Water Beach mientras esperábamos a que la marea bajase cuando de repente Dési se da cuenta que entre tanto caballito y molestar a Eli y Cris se había dejado el móvil en el banco.

Menos mal que en este país no hay una cultura extendida de robar o coger aquello que no sea tuyo, por eso cuando volvimos al banco, 20 minutos más tarde, el móvil continuaba allí intacto. 

Llegó el momento de DORA la EXCAVADORA

12 de la noche, frontal en la cabeza y dos tuppers.. ¿Cómo? sí,  porque no teníamos pala para cavar así que pensamos que el tupper sería nuestra pala... jajajaja 

 Sí lo sabemos, a veces nos pasamos de optimistas, pero por intentarlo que no quedase.

La verdad que era para vernos, a las 12 de la noche con frio y cada una buscando la zona caliente para empezar a cavar. La arena estaba más caliente de lo normal, lo que nos dio esperanzas y quizá con dos tuppers podíamos hacer un mini jacuzzi.

Después de varios intentos fracasados e ilusiones que se esfumaban, nos dimos por vencidas y aceptamos que aquello era buscar una aguja en un pajar.

Pero bueno, ponemos esta foto de lo que podría haber sido y no fue...

Cathedral caves. Península de Coromandel

Al día siguiente volvimos a desayunar con unas vistas increíbles y pusimos rumbo a la Península de Coromandel donde íbamos a disfrutar de las Cathedral Caves a las cuales también había que ir con la marea baja.

Esta vez por suerte la marea baja era a una hora decente y no a las 12 de la noche.

La verdad que quedamos súper impresionadas con esta zona y creemos que una imagen vale más que mil palabras así que aquí van.

La temperatura empezó a subir, aquello parecía verano y Dési iba totalmente en desacorde con el clima, ahí va ella con su gorrito, sudadera, chaqueta de plumas... jajajaja

Celebrando los 3 años de visado

Después de subir las mil escaleras para llegar hasta el parking donde estaba la furgo, pusimos rumbo a Pukekohe donde pasaríamos la noche y celebraríamos con una gran cena los 3 años de visado.

Cris escogió el lugar y obviamente ella ya tenía mono de Pad Thai con lo que fuimos a un restaurante tailandés llamado Muang Thai, el cual tenía buenísimas críticas. Podemos confirmar que todas las criticas positivas eran verdad. ¡Estaba riquísimo!

Waipu caves y Glow worms 

Al día siguiente íbamos a vivir otras de las experiencias increíbles y únicas del viaje. Para Eli era otra de sus prioridades de Nueva Zelanda al igual que para nosotras era otra experiencia nueva que queríamos vivir.

¿Queréis saber de que se trata? Os dejamos algunas imágenes a ver si acertáis.

Pues bien, nos fuimos a las Waipu Caves que es la opción gratuita de una de las excursiones más famosas de New Zealand donde hay muchos gusanos luminosos, mejor dicho, son las larvas colgadas del techo de las cuevas, las cuales son fluorescentes para atraer a los mosquitos y poder así alimentarse.

El efecto que crean las miles de larvas fluorescentes cuando todo está totalmente oscuro es indescriptible.  Es como si de repente estuvieras en otro lugar rodeada por miles de pequeñitas estrellas verdes fluorescentes.  La verdad que es algo MÁGICO y las fotos no hacen justicia para nada.

Esto es una experiencia que hay que vivirla

En esta cueva hay dos maneras de ver los gusanos luminosos o bien vas andando y adentrándote por las resbaladizas rocas o para los más atrevidos puedes meterte al agua e ir nadando mientras disfrutas de tal belleza.

Nosotras lo hicimos por tierra. Además, no hay que perder de vista la salvaje y colorida vegetación que hay hasta llegar a la cueva.

Y esta es la cara que se te queda cuando cumples otro de tus sueños.

Ya se acerca el final de este viaje por Nueva Zelanda. Es algo que sabemos, pero de lo que no queremos hablar porque está siendo tan increíblemente mágico, perfecto e idílico que no queremos que esto se acabe.


Seguimos sumando momentos
Dos Viajeras


Leave a Reply 0 comments

Leave a Reply: